Mostrando entradas con la etiqueta TOMAR DECISIONES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TOMAR DECISIONES. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de julio de 2013

TOMAR DECISIONES

 

¿Por qué nos cuesta tanto tomar decisiones?
¿Mejoraría tu vida si tomaras mejores decisiones?
¿A qué se debe?
¿Podemos hacer algo para cambiarlo?

¿Qué es lo que provoca que nos cueste tanto tomar decisiones?

Estoy convencido que en la mayoría de situaciones no deseadas de nuestra vida o si prefieres llamarlo “problemas” que se suceden a lo largo de nuestra vida, podríamos evitarlos o por lo menos reducir las consecuencias o el tiempo que invertimos en resolverlas, ¿estás de acuerdo?



Te propongo un ejercicio simple aunque no sencillo, reflexiona durante unos minutos…, incluso puedes anotarlo en un papel o libreta, te ayudará:

1.    Piensa en una situación no deseada o un problema que hayas resuelto favorablemente en los últimos 6 meses, (anótalo)
2.    Anota cuál fue la decisión o decisiones que tomaste y que ayudaron a que se resolviera la situación.
3.    Reflexiona por un momento si en aquel momento te costó mucho tiempo o esfuerzo encontrar aquella decisión que ayudó a que se resolviera
4.    Reflexiona también si la solución era tan compleja como para que te tomara tanto tiempo.

Es posible que tu reflexión gire en torno a que en ocasiones nos cuesta muchísimo tomar decisiones o encontrar aquella decisión que activa las soluciones, hay ocasiones en las que la decisión es muy sencilla aunque puede tomarnos días o semanas encontrarlas, ¿te ha pasado?

Hay una frase que decía así:

Soy feliz porque tomo decisiones”

¿Es realmente así?, ¿tiene sentido relacionar la felicidad con la toma de decisiones?, seguramente si, podemos relacionar nuestra sensación de felicidad con la capacidad para tomar decisiones, en la gran mayoría de los procesos de Coaching que realizo, la toma de decisiones es clave para alcanzar los sueños, objetivos, propósitos o deseos de mis clientes.

Ser capaz de tomar decisiones te permite avanzar, actuar, acercarte a aquello que realmente quieres y la falta de toma de decisiones te aporta todo lo contrario, la parálisis, el estancamiento y al final la ausencia de resultados positivos, por lo tanto la infelicidad, la insatisfacción, la falta de autoestima…

Hasta ahora seguramente estas de acuerdo conmigo en todo lo que he escrito, sin embargo puede que aún no tengas claro cuales son los motivos que hacen que tomar decisiones en ocasiones no sea fácil.

Te propongo que reflexiones durante 1 minuto y que pienses en esto:

Antes de tomar una decisión ¿qué haces primero?

  • Primero decidimos y después sentimos
  • Primero sentimos y después decidimos
La respuesta es clara, primero sentimos y después decidimos.

Estamos educados para tomar decisiones de un modo racional, es cierto que para resolver un problema matemático esta es la mejor alternativa, sin embargo no sirve para nuestra vida, ya que cambiar de trabajo, estudiar una carrera o explicarle a tu pareja que hay algo que se puede mejorar… no se soluciona de una manera racional y mucho menos con una fórmula matemática. Hablamos de emociones y decidimos basándonos en emociones.



Tres pequeñas claves para empezar a tomar mejores decisiones:

1.    Encuentra a cada decisión cuál es la emoción que va asociada, ponle nombre, identifícalas…
2.    Reflexiona sobre lo positivo que te aportará tomar esa decisión
3.    Piensa en qué es lo que harás inmediatamente después de tomar la decisión, piensa en como lo llevarás a cabo y lo pondrás en práctica.
Espero que con estas reflexiones y estos artículos que estoy escribiendo, siempre desde la Mirada del Coaching, te sirvan para tomar mejores decisiones y así mejorar sustancialmente tu calidad de vida y tu sensación de bienestar, vale la pena ser feliz.
Te invito a  dar un paso más.
Empieza ahora un proceso de Coaching


lunes, 20 de mayo de 2013

TOMAR DECISIONES


Había una vez una hormiguita muy trabajadora y servicial. Se la pasaba acarreando hojitas día y noche.





Un día fue a buscar comida a un estanque que estaba lejos de su casa, y se sorprendió viendo como un botón de lirio se abría y de el surgía una hermosa y delicada florecilla. Se acercó y le dijo:
- ¡Hola! ¿Sabes?, ¡Eres muy bonita!, ¿Qué flor eres? Y ella contestó:
- Soy un lirio. ¡Gracias! ¿Sabes? ¡Eres muy simpático! ¿Qué bicho eres?
- Soy una hormiga. ¡Gracias también!
Y así la hormiguita y el lirio siguieron conversando todo el día,
haciéndose grandes amigos, cuando iba a anochecer la hormiga regresó a su casa, no sin antes prometer al lirio que volvería al día siguiente.
Mientras iba caminando a casa, la hormiga descubrió que admiraba a su nuevo amigo, que lo había empezado a querer y se dijo:
“Mañana le diré que me encanta su forma de ser, mañana”.
Y el lirio al quedarse sólo se dijo:
“Me gusta la amistad de la hormiga, mañana cuando venga se lo diré”.
Pero al día siguiente la hormiguita se dio cuenta de que no había trabajado nada el día anterior. Así que decidió quedarse a trabajar y se dijo:
“Mañana iré con el lirio. Hoy no puedo, estoy demasiado ocupada, mañana y
le diré además, que lo extraño”.


Al día siguiente amaneció lloviendo, y la hormiga no pudo salir de su casa y se dijo: “Que mala suerte hoy tampoco veré al lirio. Bueno no importa, mañana le diré todo lo especial que es para mí”.

Y al tercer día la hormiguita se despertó muy temprano y se fue al
estanque, pero al llegar encontró al lirio en el suelo, ya sin vida. La
lluvia y el viento habían destrozado su tallo.
Entonces la hormiga pensó: “¡Que tonta fui! Desperdicié demasiado tiempo, mi amigo se fue sin saber todo lo que yo lo quería, en verdad me arrepiento”.
Y así fue como ambos nunca supieron lo importante que eran el uno para el otro. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.




¿Se te ocurrió pensar en alguien que te acompañe o te asista en la búsqueda de tus objetivos? A todos nos gusta arreglárnosla solos, pero aun aquellos que trabajamos mejor en forma independiente necesitamos el desafío de otro que nos acompañe con quien podamos competir sanamente. Muchas veces , cuando realmente estamos atosigados de trabajo lo que necesitamos es delegar, este también suele ser una de las causas para que posterguemos , que realmente nos hemos hecho cargo de mucha tarea y no la podemos concretar solos.


Tu coach es la llave. Necesitas alguien que tenga un ojo para ver lo que estás haciendo cuando no puedes verlo solo.
                   

A veces resolvemos la situación no haciendo nada solo porque estamos evitando hacer lo que sabemos que hace falta hacer. Es como una situación que nos paraliza aun mas. ¿Probaste hacer algo que te resulte fácil tan solo para conectarte con la acción? ¿Limpiar o acomodar algún cajón, hacer llamados telefónicos que no tienen mayor importancia. Organizar o limpiar archivos de la computadora? Estos pequeños pasos pueden ayudarte a encontrar la motivación que necesitas para dar los mas importantes.

Ganadores son las personas que tienen el hábito de hacer las cosas con las que los perdedores se sienten incómodos.
                   

Observa en donde pones la energía que te falta.
Si no podes hacer alguna tarea pendiente, esto podría deberse a que la energía se está dispersando por algún camino que ni siquiera conoces. Observa en que está enfocada conversación interna .
¿Algo no es como a vos te gustaría? Acéptalo para poder seguir
¿Te quedaste enganchado en alguna conversación? Complétala para poder seguir.
Limpiar el espacio físico y emocionalmente te puede permitir enfocarte en lo que hace falta hacer.


                                                              
Como diría un maestro Zen “empezá“
No tenes tiempo para terminar EMPEZÁ
¿Te parece que no vas a poder EMPEZÁ
¿Te parece que te falta información? EMPEZÁ
¿Te parece que es mucho? EMPEZÁ
¿Te parece que va a ser mejor mañana? EMPEZÁ HOY.......YA!!!!
Solo prométete hacer algo por cinco minutos. No es una broma, pero muchas personas han encontrado que su ciclo de aplazamientos se rompió por esta pequeña promesa.
¡Encontrá la motivación dentro de tu conversación interna!
Algunas veces tratamos de motivarnos con enormes objetivos. A menudo, nos inspiran. Pero si un objetivo inmenso te tienen detenido, acórtalo momentáneamente.
El secreto está en desarticular lo que te decis mientras postergas.

Si crees que puedes o sueñas que puedes, empieza.
La osadía proporciona genialidad , poder y magia.
Atrévete a hacer y el poder te será dado.
                   
 Elimina lo que no sea de tanta importancia.
Si no podes encontrar tiempo o energía para hacer algo es que estás haciendo mas importante otra cosa ¿Realmente es más importante o lo estás haciendo importante porque lo otro te resulta más difícil?

Hay una fuerza vital, una energía, una velocidad,
que es trasladada a vos a través de la acción,            
                   
La postergación tiene sus consecuencias. Pagas precios por lo que no haces.

Tomar decisiones es una característica de las personas
que están en forma.
Cualquier decisión es mejor que postergar.






Luisa Russo
coach Personal 
www.luisaruss.tk